 El sistema Iglú está formado por una serie de módulos independientes construidos mediante una mexzcla de materiales plásticos, que al encajar entre sí, confieren a todo el conjunto una resisténcia y estabilidad suficientes para para poder ser pisada y sobre la que se coloca, directamente, el hormigón.
Grácias a su estructura convexa que descansa sobre cuatro puntos de apoyo, se consigue la existéncia de intersticios que permiten la creación de losas huecas y y pavimentos ventilados en el subsuelo de cualquier tipo de construcción con un considerable ahorro de de hormigón y con una resisténcia igual a la conseguida con las tradicionales losas de hormigón.
El intersticio resultante es idóneo para la colocación y distribución de toda clase de redes, tanto eléctricas como telefónicas, térmicas, de alcantarillado...
Estas redes, al no encontrarse soterradas, están en todo momento accesibles y disponibles para su control y para cualquier expansión o mejora.
Otra característica beneficiosa del iglú es que puede actuar como vacío sanitário ofreciendo al pavimento una barrera contra el vapor. Además, si es correctamente ventilado mediante tubos comunicados con el exterior, permite la evacuación del gas Radón presente en el terreno.
Su peculiar estructura permite que se adapte a cualquier tipo de terreno en que se coloque, ya sea hormigón o grava. Otros usos habituales son las instalaciones deportivas, infraestructuras urbanísticas, almacenes preparados para la desecación de productos agrícolas o con cámaras frigoríficas, vertederos, depuradoras de aguas residuales...

|